presentacion



 

Como en el primer período de actividad de José Gambino, la producción correspondiente a los diez últimos años de vida del escultor era prácticamente desconocida hasta la fecha. De hecho, sólo se tenía constancia documental de una obra encargada exclusivamente a él: el san Roque de la capilla compostelana de su advocación (1770), y de dos encomiendas que había contratado en compañía de su discípulo José Ferreiro: las esculturas para los retablos mayores de Sobrado dos Monxes (1769-1771, A Coruña) y San Mamed de Carnota (1774, Muros, A Coruña), lo que, más que contribuir al conocimiento del escultor, se había convertido en un debate en torno a las piezas concretas que de dichas encomiendas debían atribuírsele.

Por consiguiente, nuestro objetivo de intentar acrecentar el catálogo de obras iniciales de Gambino se extendió también a aquellas piezas de sus últimos años de actividad. Para ello procedimos conforme a la misma metodología que la empleada para los primeros años, si bien, ahora, nuestra piedra de toque la constituyó la escultura de san Roque de la capilla compostelana de su advocación, es decir, la única pieza que con seguridad sabíamos tallada por Gambino. Resultado de este trabajo de investigación fue la atribución de nuevas obras al escultor.

Al mismo tiempo, retomamos el problema planteado en torno a la autoría de aquellas otras piezas que maestro y discípulo contratan conjuntamente. Nuestro primer paso fue huir del atribucionismo a ultranza que había llevado a la historiografía a asignar indistintamente a uno u otro imaginero estas piezas ya que, como señala López Vázquez, “teniendo en cuenta que Ferreiro no sólo es discípulo de Gambino, sino que trabajan juntos en el mismo taller” resulta “probable que, por lo menos en determinados casos, ambos puedan ‘tocar’ la misma obra”. A continuación, de acuerdo también al camino iniciado por dicho autor, profundizamos en la distinta caracterización expresiva del estilo Gambino y del estilo Ferreiro, es decir, determinamos en qué se distinguía la forma de expresarse del maestro de la del discípulo, en lo que jugó un importante papel las nuevas esculturas que, fruto de la investigación, pudimos asignar al primero. Finalmente, este conocimiento nos ha permitido establecer qué obras de las que conciertan en común responden mejor a las aportaciones que Gambino lleva a cabo en el taller y cuáles, por el contrario, remiten a las de Ferreiro; esto es, qué obras están más próximas al estilo Gambino que al estilo Ferreiro.


LÓPEZ VÁZQUEZ, José M.: “A propósito dunha imaxe do mosteiro de Celanova: tipoloxía de san Xosé e estilo no obradoiro de Gambino-Ferreiro”, Arte beneditina nos camiños de Santiago. Opus Monasticorum II. A Coruña, 2006, p. 450.