Situada en la calle de las Huérfanas, la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios nace vinculada a la institución que, a medio camino entre una casa de acogida y un centro de enseñanza, funda el arzobispo D. Juan de Sanclemente a finales del siglo XVI; concretamente, su objetivo fue el de crear un albergue para doncellas huérfanas donde aprendiesen “aquellas labores que requiere el régimen de una familia”.

El autor del inmueble fue el arquitecto de Trasmiera (Santander) MELCHOR DE VELASCO, quien lo levanta entre los años de 1664 y 1669. Proyecta un edificio en forma de cruz latina de gran sobriedad. Al exterior, la fachada de la Iglesia se compone de un frente rectangular enmarcado por dos pilastras lisas y en el centro la portada, con una puerta rectangular moldurada, edículo ciego en el segundo cuerpo –quizá producto de la remodelación posterior que lleva a cabo FRAY GABRIEL DE CASAS a finales del siglo XVII en la que reconstruye las bóvedas de la Iglesia- y el escudo del arzobispo fundador como  remate,  todo esto enmarcado por

 
un orden gigante de columnas toscanas. El campanario fue contratado en 1714 con FERNANDO DE CASAS Y NOVOA; consta de dos pisos: el cuerpo de las campanas, de planta cuadrada, y el remate octogonal coronado por cúpula y linterna. Al interior, la Iglesia se configura a partir de una sola nave, capilla mayor rectangular y crucero a penas resaltado en planta. Destaca por su gran simplicidad, constituyendo el último paso de una tipología dominada por el efecto monumental y la sencillez en sus elementos constitutivos: orden dórico de pilastras que soportan el entablamento, arcos fajones que articulan la bóveda de cañón con lunetos y media naranja decorada con triángulos en resalte y linterna.


Bibliografía.

VILA JATO, M.ª D: “O Colexio das doncelas orfas”, Santiago de Compostela. A Coruña, 1993, pp. 452-454.