Bajo este epígrafe abarcamos la actividad de José Gambino comprendida entre los años 1756 y 1764. La primera fecha viene dada por la intervención del escultor en el retablo mayor de Nuestra Señora de los Remedios donde da comienzo un período de plenitud en el que su estilo se manifiesta con una arrolladora originalidad. Y la segunda responde al momento en que el escultor talla las piezas de los apóstoles san Andrés y san Juan Evangelista para el monasterio benedictino de San Martín Pinario (Santiago de Compostela), las cuales constituyen dos obras maestras de su actividad, soberbia síntesis de las claves de su estilo durante esta segunda etapa y epílogo de la misma puesto que, a partir de ellas, se aprecia cómo Gambino da un nuevo impulso a su producción mediante el mecanismo de estilizar sobre lo suyo.


En catálogo se accede a la ficha técnica de aquellas piezas que consideramos más representativas y al listado, en orden cronológico, del total de imágenes realizadas por el escultor durante estos años.


En estilo definimos, a partir del estudio previo llevado a cabo en cada una de las obras que conforman este período, el sistema de formas que, con una cualidad y expresión significativas, hace visible la personalidad del artista.